Tú decides hasta dónde llega
Qué clientes no se tocan, qué tono, cuántos mensajes y cuándo parar. Al principio apruebas cada mensaje; cuando confías, das permiso por cliente o por importe. Y todo lo que hace queda escrito.
Todo lo que Zeryx hace en tu nombre. Marcas los clientes intocables, fijas a partir de qué importe quieres aprobar cada mensaje, el tono con cada tipo de cliente, el ritmo de los mensajes y cuándo te pasa el caso. Cada cambio queda registrado.
- Clientes intocables: ni un mensaje
- Aprobación previa por encima del importe que fijes
- Como máximo un mensaje cada tres días por factura
- Te avisa si hay disputa, piden descuento o pasan 60 días
Empiezas aprobándolo todo
Cada mensaje pasa por ti antes de salir.
Das permiso poco a poco
Por cliente o por importe, cuando confíes.
Zeryx respeta tus límites
Y te pasa lo que no le toca decidir.
Clientes intocables
Tus cuentas clave no reciben ni un mensaje de Zeryx.
Aprobación por importe
Por encima del importe que fijes, cada mensaje espera tu visto bueno.
Ritmo de mensajes
Como máximo un mensaje cada tres días por factura.
Cuándo te lo pasa
Si hay disputa, si piden un descuento o si la factura pasa de 60 días.
Tono por cliente
Cercano con unos, formal con los grupos.
Cambios registrados
Cambias los límites cuando quieras y cada cambio queda escrito.
Empresas con clientes clave
Que no quieren que nadie les escriba sin su permiso.
Quien quiere empezar con cuidado
Aprobando cada mensaje y soltando poco a poco.