Habla con cada cliente hasta que paga
Zeryx escribe por WhatsApp y correo en nombre de tu empresa, con tu tono. Pregunta si hay algo que frene el pago, escucha la respuesta, acuerda una fecha y vuelve ese día. Tú no persigues a nadie.
Zeryx hace el trabajo de un buen administrativo de cobro. Cuando una factura vence, escribe al cliente por WhatsApp, y por correo si no responde o no tiene WhatsApp, en nombre de tu empresa. No manda un recordatorio y se olvida: pregunta qué pasa, escucha, acuerda una fecha de pago y vuelve ese día. Cada mensaje queda en tu panel.
- WhatsApp primero; correo si no responde o no lo tiene
- En nombre de tu empresa y con tu tono
- Pregunta, escucha y acuerda una fecha
- Sin plantillas frías, sin amenazas, sin descuentos
Detecta la factura vencida
Zeryx sabe qué factura está vencida, de quién y desde cuándo, a partir de tu facturación de Zeryx, tu Odoo o tu Excel.
Escribe en tu nombre
Por WhatsApp, y por correo si no responde. Con tu tono: «¿hay algo que esté frenando el pago?».
Escucha la respuesta
Si el cliente dice «el viernes», lo apunta. Si dice «ahora», le da un enlace para pagar.
Vuelve el día acordado
Si la promesa no se cumple, vuelve a escribir ese día. Si hay una disputa, te la pasa con todo el contexto.
Conversación, no recordatorios
Zeryx pregunta y responde como lo haría una persona de tu equipo. Si el cliente pide una factura, un dato o una fecha, lo atiende.
Tu tono
Cercano con unos clientes y más formal con los grupos. Tú decides cómo habla Zeryx en tu nombre.
WhatsApp y correo
WhatsApp primero, porque es donde se contesta. Correo si el cliente no responde o no lo tiene.
Promesas de pago
Cada fecha que da un cliente queda apuntada, y Zeryx vuelve ese día si no ha pagado.
Disputas, para ti
Si el cliente dice que falta un albarán o pide un descuento, Zeryx no negocia: te lo pasa con toda la conversación.
Todo queda escrito
Cada mensaje enviado y recibido, con fecha y hora, en tu panel.
Empresas que facturan a empresas
Con clientes que pagan a 30, 60 o 90 días y unas cuantas facturas vencidas cada mes.
Equipos de administración
Que hoy reclaman a mano, por teléfono y correo, y quieren dedicar ese tiempo a otra cosa.
Dueños de pyme
Que no quieren contratar a nadie para cobrar ni tensar la relación con sus clientes.