Plazos de pago en la industria y la Ley 3/2004
A menudo el cliente fija sus propias condiciones de pago en el pedido. Pero entre empresas manda la Ley 3/2004 de morosidad: 30 días desde la entrega si no se pactó otro plazo y nunca más de 60 días, lo diga el pedido o no.
Si el cliente tiene que comprobar la mercancía antes de aceptarla, por ejemplo con un control de calidad o una homologación de la pieza, esa comprobación no puede durar más de 30 días desde la entrega. El plazo de pago empieza a contar desde la aceptación, no desde que el cliente quiera.
Un retraso sobre el plazo te da derecho, sin pactarlo y sin avisar, a intereses de demora (10,40 % anual en el segundo semestre de 2026) y a 40 € por factura. En pedidos grandes, los intereses de unas semanas de retraso son una cantidad que merece la pena calcular: hazlo con la calculadora de intereses de demora.
Días de pago fijos y calendarios del cliente
Hay clientes industriales que solo pagan ciertos días del mes. Es una forma legítima de organizarse, pero no amplía el plazo legal: si tu factura vence el día 3 y el cliente paga los días 25, ese retraso sigue siendo un retraso.
La ley sí permite agrupar facturas para facilitar el pago, con límites: el periodo agrupado no puede superar 15 días, el plazo se cuenta desde la mitad de ese periodo y no puede pasar de 60 días desde esa fecha.
Lo práctico es adaptarte a su calendario sin regalar días:
- Pregunta los días de pago y la fecha de corte al dar de alta al cliente.
- Factura en cuanto entregas para entrar en el primer corte posible.
- Incluye siempre el número de pedido y lo que pida su departamento de cuentas a pagar. Una factura incompleta se devuelve o se queda parada.
- Si tu cliente usa un portal de proveedores, sube la factura allí y comprueba que queda aceptada.
- Comprueba el pago el día de pago, no a final de mes. Si no ha entrado, pregunta ese mismo día.
Pedidos grandes: anticipos, hitos y calendarios de pago
Cuando un pedido supone semanas de fabricación y mucho material, no tiene sentido adelantar todo el coste y cobrar al final. Estas fórmulas son habituales y se pactan en el pedido:
Si pactas un calendario de pagos y un plazo no se paga a tiempo, la Ley 3/2004 calcula los intereses y la indemnización solo sobre las cantidades vencidas. Por eso conviene que cada plazo tenga su fecha y su importe claros.
Vigila también la concentración: si un solo cliente supone una parte grande de tu facturación, su forma de pagar marca tu tesorería. Mide tu periodo medio de cobro por cliente para ver quién empieza a alargar los pagos.
Errores típicos al cobrar en la industria
- Aceptar plazos de 90 o 120 días porque vienen en las condiciones del cliente. Entre empresas no pueden superar los 60 días.
- Hablar solo con compras. Quien negocia el pedido no es quien paga. Ten un contacto en cuentas a pagar.
- No reclamar a los clientes grandes por miedo a perder el pedido. Preguntar por una factura vencida es parte normal de la relación.
- Descubrir el problema tarde. Un albarán que no cuadra se arregla en un día si lo sabes en la primera semana, no en la décima.