Plazos de pago en servicios profesionales
La Ley 3/2004 de morosidad se aplica igual a un servicio que a una mercancía. Si no pactaste otra cosa, tu cliente tiene 30 días para pagar desde que prestaste el servicio, aunque la factura le llegara antes. Podéis pactar más, pero nunca más de 60 días.
Si el contrato prevé que el cliente revise y dé su conformidad al trabajo, esa revisión no puede durar más de 30 días desde la entrega, y el plazo de pago empieza a contar desde la conformidad. Un cliente que no revisa nunca no puede retrasar el pago indefinidamente.
Desde el día siguiente al vencimiento puedes reclamar intereses de demora (10,40 % anual en el segundo semestre de 2026) y 40 € por factura. No hace falta haberlo pactado ni avisar antes. Calcúlalos con la calculadora de intereses de demora.
Hitos, igualas y pagos por adelantado
La forma de facturar decide en gran parte cuánto te cuesta cobrar. Estas son las tres fórmulas más habituales y cómo sacarles partido:
Sea cual sea la fórmula, deja por escrito en el presupuesto qué incluye, cuántas revisiones, cuándo se factura y en qué plazo se paga. Muchas discusiones de alcance se evitan si eso está claro desde el principio, y si no se evitan, te dan un documento al que remitirte.
Cuando el socio tiene que reclamar a su propio cliente
En las empresas de servicios, la relación personal es parte del producto. Por eso reclamar cuesta más que en otros sectores: el socio que llama para hablar de una factura siente que pone en juego la relación. El resultado es que se reclama tarde, poco o nada.
- Que no reclame quien vende. La reclamación debe llegar como un trámite de administración, no como una conversación entre socios.
- Pregunta antes de reclamar. Muchas facturas no se pagan porque falta un número de pedido, no ha llegado a la persona correcta o hay una duda sobre el trabajo. Preguntar lo descubre sin tensión.
- Separa la disputa de la excusa. Si el cliente tiene una queja real sobre el trabajo, que la resuelva el socio. Si no la hay, el cobro sigue su curso.
- Reclama siempre igual. Si unos clientes reciben recordatorio y otros no, aprenden rápido a quién pueden pagar el último. Tienes ejemplos de mensajes de recordatorio de pago para cada momento.
Errores típicos al cobrar servicios
- Empezar sin presupuesto aceptado por escrito. Sin él, cualquier discusión sobre el precio o el alcance es tu palabra contra la suya.
- Facturar todo al final. Cuanto más largo el proyecto, más dinero adelantas tú.
- No pedir los datos de facturación al empezar. Razón social, persona que paga, número de pedido si lo usan: pídelo con el presupuesto.
- Seguir trabajando con facturas vencidas. Si un cliente no paga el hito anterior, plantéate no entregar el siguiente hasta aclararlo.
- Esperar meses para reclamar. Una factura que lleva tres meses vencida es mucho más difícil de cobrar que una de tres días. Si llegas a ese punto, en cómo cobrar a un cliente moroso tienes los pasos.